El barbero de Picasso
La entrañable relación de Pablo Picasso con Eugenio Arias Herranz, barbero, confidente y uno de los amigos más cercanos de Picasso durante sus últimos 26 años de vida en el exilio francés es una de las muestras de lealtad y camaradería más singulares del mundo del arte. Ambos eran republicanos españoles exiliados en Francia tras la Guerra Civil. Picasso acude desde 1948 a la barbería donde disfrutaba de la conversación con el barbero, un comunista como él. En palabras de Eugenio Arias, Picasso siempre estaba atento a los problemas de sus compatriotas y procuraba entablar conocimiento con ellos. "Era como un balón de oxígeno para nosotros". Picasso no dejaba que casi nadie le cortara el pelo por la superstición de que perdía fuerza o energía si lo hacían manos equivocadas. Arias se convirtió en su peluquero oficial y en alguien que jamás le cobró un céntimo por su trabajo. Compartían largas tardes jugando a las cartas, hablando de política, asistiendo a corridas de toros y rec...